¿Vino enlatado?


¿Vino enlatado?

La constante baja en el consumo per cápita de vino hizo que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) lanzara una novedosa resolución: comercializar el producto en recipientes de acero inoxidable. Con esto se pretende popularizar el consumo de vino, dentro de un segmento de consumidores jóvenes que rompen con el estereotipo del vino con botella de vidrio y corcho.

El vino en lata aún no se posiciona como un producto favorito en el mercado, pero las ventas se han disparado en los últimos años. Estados Unidos, Italia, España y Francia, son los países que no han tenido dificultad en posicionar este nuevo producto.


Foto: Underwood Wine Company

La accesibilidad, la asequibilidad y la reciclabilidad son algunas características que están a favor del vino enlatado. No todas las personas están casadas con la idea romántica de una botella de vino, la gente está buscando más bien un producto que le brinde más comodidad y el vino enlatado brinda múltiples ventajas:

  • El formato en lata permite ofrecer la bebida a un precio más económico. Ya que el envasado en botella de vidrio representa mayores costos para las bodegas, debido a los insumos: botellas, etiquetas, cápsulas y tapones. 
  • Se puede volver una bebida popular debido a su portabilidad. Para llevar contigo a una caminata a las montañas, a una cancha de tenis o a la playa.
  • La capacidad del producto es generalmente de 250 a 500 mililitros, un tamaño agradable para los momentos en que te encuentras solo o cuando dos personas prefieren un tipo de vino distinto. Además de que esta presentación facilita a los hoteles, bares o restaurantes ofrecer copas de vino individuales sin la necesidad de la compra de una botella.
  • Las latas son livianas, ocupan menos espacio, son irrompibles y más fáciles de reciclar.
  • Este tipo de recipiente no altera el sabor del vino, permite mantener al vino bajo una atmósfera inerte, evitando alteraciones del mismo y conservando las características físico-químicas y organolépticas del producto original
  • Una lata equivale a dos o tres copas de vino, lo que para un público más joven puede ser interesante.
  • El envase es más resistente y fácil de transportar, mantiene la temperatura ideal y lo protege de la luz, evita el TCA o enfermedad del corcho. 


Foto: Underwood Wine Company

La realidad es que el debate no ha perdido intensidad desde que la idea de vender vino enlatado, como la cerveza, se instalara en el sector vinícola. Muchos detractores hablan del “sabor a lata”, de “pérdida de aromas”, aunque se ha demostrado en diferentes ocasiones, por medio de diversas catas, que no es así. Al igual que un refresco no te da sabor metálico, el vino mantiene sus propiedades a la perfección, siempre tratándose de vinos jóvenes, frescos y con mucha fruta, ya que este envase no es apto para vinos más longevos con crianza en barrica.

Hasta la fecha, el vino enlatado no tiene una gran demanda, sin embargo, si existen cifras que han dado ha notar la alza del mercado en varios países que son menos conservadores, en lo que a vino se refiere, existiendo un nicho de mercado consolidado.

¿Y a ti, te gustaría probar el vino enlatado?



Escrito por: Rosario Brito   29 de octubre, 2018   13:49 pm